Iniciación a la astrofotografía: La Luna


Todos hemos querido hacer en algún momento una fotografía de La Luna, pero después de ir de noche a un sitio con poca luz, ver que La Luna sigue apareciendo muy pequeña en nuestro visor, comprobar el fotómetro se vuelve loco pero disparar aun así… Sólo tenemos algo parecido a un sol brillante desenfocado y chiquitín.

 
No os desesperéis, hoy vamos a ver algunos consejos que harán que hacer fotos a nuestro
satélite natural resulte más agradecido.

 

 

Perigeo 2016-2

 

 

1: LA LUZ

 
En primer lugar, debemos tener en cuenta una cosa que puede engañarnos, es verdad que en las ciudades hay mucha contaminación lumínica, sin embargo, no tenemos que irnos al quinto pino a hacer una foto de La Luna, de hecho, podemos jugar con su salida entre los edificios para hacer una composición más original. Si además La Luna está llena, nos dará una sensación de mayor tamaño en relación al perfil de la ciudad.

 

2: EL MATERIAL

 
Aparte de nuestra cámara, necesitaremos un trípode, uno que sea fácil de rotar, ya que la
Luna se mueve a gran velocidad, su traslación, aunque varía, es de unos 3.700 km/h,
dependiendo de la distancia a la que se encuentre de nosotros… Y a ti te han puesto una
multa por ir a más de 50 por ciudad.

 
En cuanto a la lente, no hace falta tener un súper teleobjetivo, a partir de un 135 mm, ya
tendremos bastante detalle de la Luna, de ahí para arriba claro, cuanto más alcance, mejor.

 

Una buena opción para hacer tu objetivo más teleobjetivo, son los duplicadores, aunque
siempre restan un par de pasos de luz, por ejemplo convierten un f4 en un f8.

 
3: LA EXPOSICIÓN CORRECTA

 
Cuando hablamos de fotografía lunar nos viene a la cabeza el término “nocturno” y
automáticamente pensamos que tenemos que usar tiempos de exposición muy largos para captar todo el detalle de la superficie lunar, pero la realidad es que, aunque solemos ver la Luna cuando es de noche en La Tierra, en el satélite es de día. De hecho allí hace tanto sol, que la exposición correcta se parecerá a la de un día soleado en verano, es decir f11 – 1/125s – ISO100. A partir de esa exposición podremos ir corrigiendo a ojo, ya que es posible que nuestro fotómetro no acierte demasiado al tener un objeto muy iluminado rodeado de oscuridad.

 
Como estaremos trabajando con un teleobjetivo, la foto se nos podrá mover fácilmente, eso que dicho así muy fino conocemos como “trepidada”, así que debemos priorizar tiempos cortos frente a aperturas cerradas.

 
Es decir, será preferible una exposición así: f5’6 – 1/1000 – ISO100
En lugar de: f11 – 1/125s – ISO100

 

La exposición es la misma en ambos casos, pero en el primero nos prevenimos de que nos aparezca movida en La Luna. Eso sí, es casi imprescindible usar un trípode o una superficie para apoyar la cámara.

 
4: EL TRUCO DEL LIVE VIEW

 

 

IMG-20161114-WA0018
Casi todas las cámaras actuales disponen de este modo de vista a través de la pantalla, ya
que si graban vídeo tienen que levantar el espejo, y este obstruye el visor óptico tradicional.

 
Bien, dentro de este modo de vista, podemos ampliar la imagen que vemos para realizar un enfoque más crítico y manual antes de disparar, ya que quizás nuestro autofoco falla
bastante en estas condiciones tan particulares.

 
Hacerlo merece la pena, no sólo para conseguir ese enfoque tan nítido que buscamos, sino para percibir realmente la velocidad a la que se mueve La Luna.

 
5: EL PROCESADO

 
Para la edición de la imagen, con cualquier editor de raws de mercado, ya sea Lightroom o el propio Camera RAW de Photoshop, Polarr, DPP, etc., un buen consejo sería dejar un equilibrio de blancos bien neutral, para que no azulee ni vire tampoco a ámbar. Para ver los tonos grises de la superficie podemos extender un poco el histograma, bajando los negros y las altas luces, y subiendo las sombras y los blancos. También es buena idea aumentar algo más el contraste.

 
Podemos añadir algo de enfoque, sin pasarnos, y muy importante, que suele pasar en
objetos que irradian tanta luz, corregimos la aberración cromática.

 
Y otro consejo es hacer un recorte para que La Luna aumente de tamaño aparente, para ello le va bien el formato cuadrado al tratarse de un cuerpo redondo. Con esto además
conseguiremos “acercar” un poco la imagen, si es que nos hemos quedado cortos con
nuestro teleobjetivo.

 
6: NO SÓLO HAY LUNAS LLENAS

 

Luna llena 11-2015 -1
Siempre acostumbramos a pensar en La Luna llena cuando hablamos de fotos al satélite, pero una vez os familiaricéis con ella, descubriréis sus diferentes ciclos, y que los cuartos, especialmente cuando están muy cerrados, son realmente atractivos para fotografiar, por sus texturas y accidentes geográficos.

 
Y ya está, sólo queda esperar a que se haga de noche y tengáis el cielo despejado para que os pongáis a ello, pero de todos los consejos, el más importante es siempre, que disfrutéis de la experiencia, y descubráis lo apasionante que es la astrofotografía.

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