La composición II


Si anteriormente dábamos las primeras pinceladas sobre composición fotográfica en cuanto a encuadres y posicionamiento de elementos en función de divisiones como los tercios, hoy vamos a ir un paso más allá.

En esta ocasión veremos algunos recursos compositivos que tienen más que ver con la propia escena, sobre los que podemos adelantarnos en mayor medida, y que van más allá de las matemáticas en el encuadre. Todos ellos tienen gran potencia a la hora de mejorar una fotografía, seguramente hayas visto más de uno en el pasado en multitud de imágenes.

1 – Puntos de fuga

Nuestra visión se basa, como el sistema cónico de representación, en la inclusión de un infinito teórico en donde tienden a perderse las líneas. Llamamos a ese infinito el punto de fuga. Quien más y quien menos sabría definir lo que es un punto de fuga, si imaginamos una carretera recta muy larga, el punto de fuga es donde se juntan las líneas de cada uno de los arcenes y la central de la carretera, allá a lo lejos.

No hace falta que esté tan pronunciado para que sea tan evidente, en cualquier fotografía urbana encontraremos un punto de fuga, y es en la convergencia de sus líneas donde debemos situar el elemento principal, ya que captará toda la atención. Si además situamos ese punto en una de las zonas de confluencia de las que hablamos en el capítulo anterior, tenemos doblete, aunque situar el punto de fuga justo en el centro de la imagen creará una especie de equis que nos dará la sensación de estabilidad.

punto de fuga

Imaginad por ejemplo un reportaje de moda en la calle, en una avenida con edificios con muchos balcones y ventanas a cada lado. Intentad situar al modelo entre las líneas naturales que fuguen al infinito entre los edificios y parecerá que fugan hacia él. A este efecto se le conoce como ‘flujo de atención’, y es un clásico recurso visual.

2 – Simetría y reflejos

Otro clásico recurso es la simetría. Aquí podemos distinguir dos tipos, bien las simetrías naturales, es decir, elementos que por su arquitectura, construcción, etcétera, presenten algún tipo de relación simétrica, o bien elementos que estén reflejados, ya sea en una superficie espejada, en el agua y otro largo etcétera.

Bien usado, es quizás uno de los más potentes visualmente. Personalmente recomendaría elegir una composición vertical cuando el elemento sea simétrico en el eje vertical, es decir de un lado a otro –por ejemplo, una farola bonita como las famosas del paseo Kursaal de San Sebastián, es simétrica si la dividimos de arriba a abajo, verticalmente-, y si se trata de una simetría en el eje horizontal –como lo será cualquier elemento reflejado por ejemplo en la superficie de un lago-, optar por la composición apaisada ¿Recuerdas que lo hablamos anteriormente en los paisajes?

simetría reflejo

Si se trata de una figura simétrica en todos sus ejes, como puede ser una esfera, un cuadrado, o algún ornamento como llamadores de puertas, puede ser buena idea elegir un formato de aspecto 1:1, es decir, cuadrado.

Esto, conste, como notación particular, recordad que las reglas están para saltárselas a gusto de cada cual.

3 – Ritmo

Entendemos por una fotografía con ritmo, no que haya gente bailando, sino que determinados elementos o comportamientos se repitan en la imagen.

Por ejemplo, una imagen con un montón de bicicletas aparcadas en sus postes tiene un ritmo de repetición de elementos claro. Una foto varios niños señalando al mismo punto con sus brazos tiene una repetición de motivos. Imágenes fractales, fotografías macro de flores con sus pétalos, una composición llena de lápices de colores… El ritmo en la fotografía se usa desde siempre.

ritmosencillo

Junto a la simetría es uno de los recursos que más potencian una imagen, y la convierten en una buena fotografía, ya que es un lenguaje que entendemos rápidamente y vemos clara la intención del fotógrafo.

Pues ahora viene lo bueno: romper el ritmo. Romper el ritmo significa eliminar una parte de esa cadena de repetición, para destacar precisamente esa rotura. Volvemos al ejemplo de las bicis aparcadas, ¿Te imaginas que son todas iguales salvo una? La bici que rompe el ritmo es la que sobresale. En el ejemplo de los niños señalando en una dirección con sus brazos, ¿Imaginas a un niño señalando en dirección contraria? Se va entendiendo, ¿Verdad?

ritmoroto

Hay varias imágenes de soldados desfilando que funcionan de cine, bien porque tenían mucho ritmo, o bien porque alguno daba la nota y rompía el ritmo.

4 – Contraste de colores

Combinar colores es algo bastante innato en algunas personas, aunque una buena carencia en otras. Independientemente de eso, un buen recurso fácilmente utilizable por cualquiera, es el de utilizarlos para dar ritmo a nuestra imagen, y por supuesto para romperlo, tal y como acabamos de ver.

Con elementos vegetales es bastante sencillo de llevar a cabo, podemos crear una imagen potente utilizando gran cantidad del mismo elemento, como en la imagen inferior.

ritmocolor

¿Qué ocurriría si introducimos un elemento que rompa el patrón de color, como un pimiento amarillo? Efectivamente, rompería el ritmo de color y se convertiría en el centro de atención de la imagen. Y después de todos estos consejos… ¿En qué punto de la imagen lo colocarías?

¡Esperamos que hayáis disfrutado de estos trucos y los pongáis en práctica sabiendo que los estáis usando!


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