Fotografía de estudio II


Hace poco comentábamos los diferentes tipos de fuentes de luz artificiales, y nos centrábamos en los flashes. Fijaos que decimos artificiales en contraposición a una fuente de luz natural, os imagináis cual, ¿No? Efectivamente, dentro de un estudio tratamos de replicar el Sol para iluminar nuestros modelos, y como Sol, no hay más que uno –como las madres, vaya-, hoy vamos a hablar de fotografía en estudio con una sola fuente de luz.

Para ello, partiremos de un lienzo en negro completamente, e iremos iluminando sólo lo que nosotros queramos. A esto se le conoce como ‘clave baja’ –low key– o ‘luz dura’, haciendo referencia en primer lugar, al tono oscuro de la escena, y en segundo a lo marcadas que son las sombras, o mejor dicho, lo breve que es la transición de las zonas iluminadas hasta las oscuras.

333304255_ae79744e81_o
Judith degollando a Holofernes, de Michelangelo Caravaggio

Algunas de las disciplinas más socorridas para la clave baja, son el retrato, del que hablamos anteriormente, y otro, el desnudo. Éste último ha aparecido a lo largo de toda la Hª del Arte, y es que al ser humano le fascina representar su entorno, comenzando por sí mismo. Es quizás en el barroco, con los grandes pintores del claroscuro y el tenebrismo, donde vemos el uso de la luz tal como lo plantea la clave baja. Sólo tenemos que echar un ojo a Caravaggio, Murillo o el mismo Velázquez, y luego a fotógrafos contemporáneos como Pierre Gonnord para ver las similitudes de la luz dura entre ellos.

Pierre Gonnord, retrato del alma. | IVASFOT
De la serie “Terre de personne“, de Pierre Gonnord

A la hora de tomar la foto, y para evitar iluminar el plató entero en el momento de que salte el flash, lo deberemos colocar tras el modelo, y apuntando ligeramente hacia adelante. Si tenemos una bandera para cortar la luz o unas palas como las que llevan los focos fresnel, podremos evitar que cualquier luz residual vaya hacia el fondo.

Para saber qué parámetro poner a nuestra cámara necesitaremos un fotómetro, y lamento deciros que el de la cámara no valdrá para nada. A esos fotómetros se les conoce como ‘de luz reflejada’, es decir, miden el nivel de luz que llega reflejada hasta la cámara. Nosotros necesitamos un fotómetro ‘de luz incidente’ que mida la potencia que llega al modelo, para saber cuánta potencia tiene la luz. Ojo, fotómetros hay muchos tipos, nosotros necesitamos un exposímetro, que nos dará el diafragma que tenemos que colocar en la cámara, no lo confundáis con un luxómetro que en internet podéis conseguir por unos 10€, porque eso no vale para lo que nosotros queremos.

polaris2flashimetroexposimetrodigital

Tenemos que colocar nuestro exposímetro con los valores ISO –generalmente 100- y el tiempo de exposición –no más cortos al tiempo de sincronización del que ya hablamos- en el modelo, con la calota –esa semiesfera blanca- mirando al flash que estemos midiendo y disparar éste. El valor resultante será el diafragma de trabajo. Depende mucho del tipo de fotografía que queramos, pero generalmente deberíamos buscar un f8 o un f11 que es donde suelen estar los puntos dulces del objetivo.

Es decir, con un f8, tendríamos bien expuesta la zona bañada por la luz de modelado del flash, al ser una luz dura, todo lo que quede en sombra, incluido el fondo blanco, se irá a negro completamente.

Después sólo quedaría conectar la radio transmisora a la zapata, o el cable de sincronización a la cámara, para poder disparar los flashes. No olvides poner el balance de blancos en modo flash, si lo dejas en automático es posible que la cámara piense que tienes luz incandescente al ver la luz de modelado, que es muy anaranjada y los flashes dan una luz mucho más azulada, ya que su temperatura de color es mucho más alta. También es posible que el autofoco no os funcione como estáis acostumbrados, debido a la falta de luz, así que intentar buscar texturas rugosas para coger foco.

ejemplo diagrama luz lateral - 9 y 23

A partir de este momento, sólo tenéis que ir dirigiendo al modelo a vuestro antojo, para conseguir las imágenes que vayáis buscando. Si os servís de un reflector, ya sea blanco, plateado, o dorado, rebotaréis la única fuente de luz sobre el modelo y crearéis un juego de dos luces muy interesante, ya que, si me admitís un consejo, no compliques con fuentes de luz de más, cualquier cosa que puedas hacer en un estudio con una sola fuente luz.

En función de cómo de atrás situemos nuestro flash, la imagen resultante será desde el perfil único del modelo, hasta una gran zona iluminada si lo situamos de lado. Cuidado porque cuanto más lateral venga la luz, más difícil será controlar las sombras creadas.

ejemplo diagrama luz semicintraluz - 32 y 46

De nuevo, si me permitís mi opinión, no paséis a usar dos flashes hasta que no dominéis la luz de uno, creedme si os digo que no os aburriréis porque da mucho, mucho juego, y más adelante veremos cómo meter luces poco a poco.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s