Disparar en RAW


Al empezar en el mundo de la fotografía digital, al comprar tu primera cámara, o incluso gente que lleva años disparando, aún no sabe qué es eso del RAW, o ha oído de qué va, pero no termina de convencerle, y opta por el formato JPG, mucho más conocido.

Lo que desde luego tiene claro todo el mundo es que uno pesa más que otro, y eso basta para que algunos se decidan a no usar el RAW, pero… ¿Qué es el RAW?

1 – Crudo

En primer lugar, el nombre nos da pistas, en inglés significa «crudo», y es un formato que recoge los parámetros de la toma tal cuál la hemos captado en cuanto a exposición, luces, sombras, modo de color, encuadre, etc.

Carne De Vacuno Raw Ingrediente - Foto gratis en Pixabay

Es el archivo en bruto original, a diferencia del JPG que es una foto ya ‘revelada’ digitalmente, con una gran compresión de colores y por lo tanto un peso mucho menor. No obstante, que el peso no sea una cosa que decante la balanza, ya que las tarjetas de memoria, y los discos duros son cada vez más baratos.

Es preferible tener menos RAW aunque pesen 20 Mb que una infinidad de JPG aunque pesen sólo 1 ó 2 Mb.

2 – ¿Formato de imagen?

En realidad el RAW no es un formato de imagen, sino un archivo de datos modificables que nos hacen previsualizar una imagen. De hecho si tratamos de abrirlo con un editor de imágenes como Photoshop, antes tendremos que pasar por un programa puente como Camera Raw. Aunque la gran mayoría de visores de imágenes ya pueden abrirlos, lo harán bajo su interpretación de espacios de colores. Es decir, el mismo RAW abierto en el visualizador de imágenes de un PC y en el de un Mac o en Photoshop, se verá completamente diferente en cada uno de ellos.

Archivo:Raw vs jpg.jpg - Wikipedia, la enciclopedia libre

3 – Rango dinámico

A la hora de modificarlo, alterar un RAW nos permite exportar, ya sí, a un formato de imagen (JPG, TIF, etc.) al tamaño y con los ajustes que queramos para generar una imagen que ‘nazca’ así desde el principio.

De la otra manera, si alteramos un JPG para generar otro, vamos destruyendo información de su histograma, eliminando para siempre parte de su composición, hasta acabar destruyéndolo por completo ¿Os ha ocurrido alguna vez intentar abrir una foto y encontrarla rota, con franjas de colores, o glitcheada?

El formato RAW incluye todos los parámetros de la escena, y es como si volviéramos al pasado y decidiéramos por ejemplo subexponer un paso, obteniendo exactamente lo que habríamos conseguido desde la cámara. Si lo hacemos desde un JPG, simplemente oscurecerá la foto siguiendo una progresión geométrica. Es decir, el primero se comporta de manera ‘natural’ u ‘orgánica’ y el segundo de manera ‘artificial’ o ‘programada’, y el resultado es muy diferente. En un cielo quemado de un RAW recuperaremos las nubes, en el JPG tendremos una masa gris.

Esto es debido a que el RAW contiene el máximo de rangos de color de nuestras cámaras, mientras que el JPG tiene una compresión estándar, que aunque consta de millones de colores, es apenas un pequeño porcentaje del primero, por ello decimos que tiene mayor ‘rango dinámico’.

4 – Volver al punto de partida

Al editar un RAW, alteramos la manera en que se creará un JPG, pero el archivo original permanece inalterado. De esta forma siempre podemos volver al archivo inicial, en cambio en un JPG, en cuanto guardemos y cerremos habremos creado un archivo nuevo sin posibilidad de volver atrás.

En un editor de RAW como Lightroom, Capture One o Polarr, ni siquiera tenemos que guardar al salir, y cada vez que abrimos, los últimos ajustes siguen ahí, pero además podemos deshacer todo lo andado.

Webs gratis para convertir imágenes RAW a JPG o PNG - SoftZone

El RAW sería como pasar el máster de una canción por una mesa de mezclas, podemos alterar sus frecuencias, pero siempre tenemos el original para volver a editarlo a nuestro gusto. Editar un JPG sería como cortar un mp3 para generar otro, perdiendo calidad de sonido en cada edición.

5 – Validez legal

Algo que quizás parece anecdótico, pero que puede llegar a ser determinante en casos extremos, es que el RAW contiene los datos de nuestra cámara y de nosotros como creadores, con lo que tener en posesión un archivo RAW te acredita como la persona propietaria de esa obra. En caso de algún contencioso por violación de derechos de autor, puede ser la pieza decisiva.

6 – Formato a conservar

Conservar el RAW es como cuando antes –y los que seguimos disparando película, aún hacemos- guardábamos los negativos de nuestras fotos, pudiendo volver a sacar copias en diferentes tamaños siempre que quisiéramos. ¿Verdad que no te imaginas escaneando una copia fotográfica para imprimirla después? Pues es parecido a lo que ocurre cuando editamos un JPG.

Digitizing old 35mm film negatives | Blog-post on how to dig… | Flickr

Guardar los ficheros de nuestros RAW nos ayuda a recuperar nuestras colecciones de imágenes en caso de que hayamos perdido los JPG en algún accidente, o que simplemente se hayan deteriorado con el tiempo, cosa que desgraciadamente ocurre muy a menudo, aunque tú ya sabes cómo evitarlo, ¿Recuerdas? Grábate un DVD de vez en cuando con tus RAW, lo agradecerás.

Conclusiones

El RAW es tu negativo digital, podemos volver a positivarlo una y otra vez para generar el JPG como lo necesitemos, además nos ayuda a asegurarnos tanto la autoría como la conservación de los archivos.

Es posible en alguna situación, que necesites usar un JPG, bien porque lo tengas que enviar a una redacción corriendo según dispares, o que estés en un entorno como un hotel donde no tengas Lightroom a mano y necesites las imágenes. Para ello y sólo en esos casos puntuales, te recomendamos disparar en RAW+JPG, así dispondrás de una imagen acabada y su negativo por si más adelante necesitas editarlo.

Además así puedes competir con tu cámara, a ver si son mejores los JPG que generes tú desde el RAW o los que te hace ella automáticamente, aunque te aseguro que puede frustrar lo bien que se le da a la cámara.

Mucha gente, llegado a este punto, se agobiará pensando en todos los programas que hay que conocer o el trabajo que lleva la fotografía, pero es que si fuera tan sencillo como ‘darle a un botón’, todas las personas serían fotógrafos profesionales.

Por cierto, aunque sea para acabar, y no tenga mayor trascendencia, se pronuncia ‘row’ (“rɔː”), ¿Lo estabas diciendo bien?

 


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